¿Cómo enfrentarse al mundo laboral?

Enfrentarse por primera vez al mercado laboral en un momento con casi un 40% de paro juvenil en España puede resultar un reto. Laincertidumbre del contexto actual no garantiza que una determinada carrera o especialización permita a los jóvenes encontrar trabajo.  “Ya no tenemos garantía de los caminos que antes aseguraban el éxito profesional, lo que antes se llamaba ‘hacer carrera’ con un sendero claro y definido ha desaparecido. Nuestro paisaje profesional se ha desestabilizado de tal forma que requiere de mucha flexibilidad para adaptarnos a sus tumbos y caprichos”, expone Jordi Muñoz, coach y director de El despertador.

A pesar de que la universidad puede allanar el camino, ya no es necesariamente sinónimo de éxito. “Hasta hace unos años una buena formación universitaria podía garantizarnos un acceso viable y tangible al mercado laboral, no sólo por adquirir unos conocimientos sino también un cierto estatus. Todo esto ha pasado a la historia. Ante la incertidumbre económico-social cada vez más las empresas seleccionan por competencias, buscan perfiles flexibles y moldeables, y la ruta profesional no es lineal, hay que saber manejarse con sus espirales”, sentencia el coach.

Por ello, amar lo que se hace es importante y la vocación no debería subestimarse. “El primer paso para descubrir nuestra vocación empieza por, en principio, algo tan sencillo como permitirla. Vivimos en un mundo de mucha exigencia y la toma de decisiones siempre es bajo mucha presión para no defraudar nuestras propias expectativas y las de nuestro entorno. Esto hace que consideremos un lujo en si mismo preguntarnos y apostar por lo que nos gusta. Priorizamos otros factores como la seguridad, el futuro, el rendimiento, las salidas profesionales”, explica Muñoz.

“Mirar qué cosas me llenan para descubrir mis motivaciones. Así me daré cuenta que muchas de ellas ya se han ido concretando en ocupaciones, en acciones o actividades de todo tipo. Por tanto, una vocación se puede concretar en muchas posibles ocupaciones”, añade.

“El último paso, en clave de definir objetivos profesionales, será mirar en cuántas posibles ocupaciones profesionales motivadoras para mí puedo vehicular esa vocación. Y empezar a seleccionar y hacer mi propio ranking motivacional. En igualdad de condiciones, si veo que varias ocupaciones se repiten durante un tiempo, puedo incorporar otros criterios como: la experiencia, la accesibilidad, la prisa, el económico, la formación, los contactos, el lugar, los valores…”, expone el especialista.

La transición entre el ámbito académico y el laboral

En ocasiones, el miedo al vacío al terminar los estudios universitarios puede paralizar a algunos jóvenes. El TecnoCampus ofrece a los estudiantes participar en el programa Skills para que la transición entre el ámbito académico y profesional sea más llevadera. “El programa apuesta por el empoderamiento de los jóvenes, clave para que puedan manejar su futuro. Hasta la universidad, más o menos, han ido tomando decisiones sobre su futuro, pero dentro de un cierto confort y seguridad. ¿Cómo van a afrontar el vacío que pueden sentir, el abismo si no los preparamos para ese momento?”, apunta Muñoz que, además de coach, es uno de los formadores del programa Skills.

“Preguntarse sobre qué quieren y qué tienen para ofrecer, ser conscientes de su potencial (presente y latente), de sus metas y reflexionar recreando algunos escenarios los puede ayudar a que ese momento no los abrume y puedan vivir ese cambio con más pistas y recursos”, sentencia el coach.

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